En Julio del 2006 Will Bowen, (un pastor de Kansas City) propuso a su comunidad “El reto de los 21 días sin quejas” con el propósito de ayudar a eliminar cualquier rastro de queja o lamento y sus nocivas consecuencias para el individuo.
Al parecer, cuando uno se queja o critica, emite una energía discordante que además de devolvérsenos con mayor intensidad, nos conecta con “campos de baja energía” que nos debilitan, nos hacen vulnerables a enfermedades, conflictos sociales y carencias.
Pero, por el contrario, una vida sin quejas, o al menos con muchas menos, nos conectan a campos de alta energía que proporcionan un mejor ánimo, menos dolores, relaciones más favorables, mayor autoestima, felicidad, armonia, etc.
LA PROPUESTA
La propuesta de Bowen fue muy simple: “Las personas debían colocarse una pulsera morada y mantenerla durante 21 días sin emitir ningún tipo de queja o crítica” aunque fuera del tipo “me duele la cabeza” o “qué tráfico insoportable!”
Si durante ese período, la persona emitía algún lamento, debía cambiar la pulsera de muñeca y volver a empezar.
La mayoría de los participantes logró superar este reto, pero les tomó un mínimo de 5 meses lograr mantener la pulsera en la misma muñeca por 21 días, un tiempo que evidencia la presencia de la “cultura de la queja” en nuestras vidas.”
Bien, entonces por ejemplo, si un cliente no nos aprueba una idea, de esas que después vemos finalista en Cannes, en vez de decir:
“LA *·· ·P·##**/QUE TE ## ***“…ESTOS CLIENTES NO ENTIENDEN NADA!!!!”
deberíamos decir, al mejor estilo Ned Flanders: “Oh! de este nuevo reto, seguro saldrá algo bueno!”
En fin, no estaría mal intentarlo. Para los que se animen, lean un poco más en: http://www.unmundosinquejas.com.mx o traten de conseguir el capítulo de los Simpsons “Papá enojado” y vean cómo hace Homero.
Tomatutuco.










