BBDO Toronto en conjunto con Tropicana nos llevan al ártico pueblo canadiense de Inuvik, que queda tan al norte que en invierno la noche dura un mes entero, dejando a la pequeña población en completa oscuridad, pero gracias a esta activación de jugos Tropicana, los esquimales pudieron ver el sol una vez más, aunque era sólo un globo inflable incandescente.
La filmación de este comercial coincidió con The Sunrise Festival en Inuvik, y la producción trajo consigo un dispositivo francés único en su clase, como un bombillo gigante flotador cuyo costo por mantenerlo encendido por 1 minuto llego a costar 100$, y como el comercial tomó dos días de filmación se calcula que pudo llegar a costar un millón de dólares, apenas en el dispositivo.
Lo vi en I have an idea.org

Me encantó! la simpleza, la sorpresa, la relación con la marca, todo!
Salu2!